La Generalitat ha aprobado el Decreto-Ley 4/2026, de 28 de abril, sobre medidas urgentes en materia de dependencia, una normativa que marca el inicio de una profunda transformación del sistema de atención a la dependencia en Catalunya, en el marco del Plan CURA.
El objetivo principal es hacer frente a la saturación estructural del sistema, reducir los tiempos de espera y garantizar una atención más ágil, integrada y centrada en la persona, en una situación en la que más de 128 000 personas se encuentran actualmente en lista de espera y con tiempos de espera medios de hasta 397 días.
Además, el decreto prevé la identificación automática o semiautomática de los casos con alta probabilidad de grado III, basándose en la información clínica del sistema sanitario, lo que permitirá agilizar los procesos y reducir las visitas innecesarias.
Esto permitirá, en muchos casos, que la evaluación del grado de dependencia y la elaboración del Programa de Atención Individualizada (PAI) se realicen en una sola sesión, reduciendo la duplicación de trámites y los tiempos de espera. El objetivo del Gobierno es ambicioso: pasar de los plazos actuales a una resolución en un máximo de 60 días.
En el caso de las personas con indicios de grado III, esta prestación podrá asignarse con carácter prioritario, con el objetivo de garantizar unos ingresos hasta que se resuelva la prestación definitiva.
El Plan también aboga por la digitalización y la interoperabilidad entre los servicios sociales y sanitarios, utilizando datos clínicos y sociales para agilizar los procesos y reducir la carga administrativa.
Reducir los plazos, simplificar los trámites y facilitar el acceso a las prestaciones durante la espera puede contribuir a mejorar la calidad de vida de los usuarios de los servicios y de sus familias.
El objetivo principal es hacer frente a la saturación estructural del sistema, reducir los tiempos de espera y garantizar una atención más ágil, integrada y centrada en la persona, en una situación en la que más de 128 000 personas se encuentran actualmente en lista de espera y con tiempos de espera medios de hasta 397 días.
Un sistema más ágil y con menos burocracia
El nuevo marco normativo introduce cambios importantes en el procedimiento de evaluación y reconocimiento de la dependencia. Entre las medidas clave, se da prioridad a los casos de mayor vulnerabilidad, especialmente a las personas con una posible dependencia de grado III o con patologías graves o de alta complejidad.Además, el decreto prevé la identificación automática o semiautomática de los casos con alta probabilidad de grado III, basándose en la información clínica del sistema sanitario, lo que permitirá agilizar los procesos y reducir las visitas innecesarias.
Una visita, una resolución
Una de las principales innovaciones del Plan CURA es la simplificación del procedimiento administrativo. El modelo evoluciona hacia:- Una única visita integrada
- Una única respuesta coordinada
- Una única decisión final
Esto permitirá, en muchos casos, que la evaluación del grado de dependencia y la elaboración del Programa de Atención Individualizada (PAI) se realicen en una sola sesión, reduciendo la duplicación de trámites y los tiempos de espera. El objetivo del Gobierno es ambicioso: pasar de los plazos actuales a una resolución en un máximo de 60 días.
Prestaciones económicas durante el periodo de espera
El decreto también introduce una prestación económica mínima para las personas con un grado de dependencia reconocido mientras esperan su Programa Individual de Atención (PIA).- Nivel I: 100 € al mes
- Grado II: 150 € al mes
- Grado III: 200 € al mes
En el caso de las personas con indicios de grado III, esta prestación podrá asignarse con carácter prioritario, con el objetivo de garantizar unos ingresos hasta que se resuelva la prestación definitiva.
PIA Express y digitalización del sistema
Otra medida clave es el PIA Express, que permite resolver simultáneamente la evaluación del grado y la prestación solicitada, especialmente en los casos de apoyo económico a los cuidadores familiares.El Plan también aboga por la digitalización y la interoperabilidad entre los servicios sociales y sanitarios, utilizando datos clínicos y sociales para agilizar los procesos y reducir la carga administrativa.
Más profesionales y nuevos equipos territoriales
El sistema se reforzará con la incorporación de 200 nuevos profesionales y una inversión de 25 millones de euros en 2026. Además, se crearán nuevos equipos de valoración y se involucrará a los equipos de atención primaria y de servicios sociales básicos. El modelo está evolucionando hacia una red territorial mucho más amplia, pasando de 25 equipos de evaluación a más de 480 puntos de atención coordinada en todo el territorio.Un cambio estructural en el modelo de atención
El Decreto-Ley forma parte de una transformación estructural más amplia del sistema, que incluye la implantación progresiva de un nuevo modelo integrado de atención social y sanitaria. Este modelo se basa en una atención que es:- más local,
- más personalizada,
- más preventiva,
- y centrada en las necesidades reales de la persona y su familia.
¿Qué significa esto para ASPID?
Desde el Servicio de Autonomía Personal, este cambio normativo supone una oportunidad para avanzar hacia un sistema más eficiente y menos burocrático, lo cual es especialmente relevante para las personas con dependencia o discapacidad de la comarca de Lleida.Reducir los plazos, simplificar los trámites y facilitar el acceso a las prestaciones durante la espera puede contribuir a mejorar la calidad de vida de los usuarios de los servicios y de sus familias.